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Paso 02 de 06

Paso 02

Ancla tu identidad

Eres elegido. Eres amado. Eres suficiente.

Tu identidad no puede construirse sobre cómo te sientes hoy. Los sentimientos cambian. La verdad no. Ánclate a lo que Dios dice de ti y repítelo hasta que sea tu voz interior.

Lee esto despacio

Fuiste hecho a propósito y con propósito. Antes de que alguien tuviera una opinión sobre ti, Dios ya te llamó amado.

Cuando Dios es tuyo

Hay diferencia entre creer que Dios existe y creer que Dios es tuyo. Cuando Dios es tuyo, dejas de audicionar por amor. Dejas de intentar ganar un lugar en una mesa a la que ya fuiste invitado.

  • No eres un proyecto por arreglar — eres un hijo por atesorar.
  • Su amor no es una recompensa por buena conducta; es el suelo bajo tus pies.
  • Cuando fallas, caes en la gracia, no fuera del valor.
  • Le perteneces a Él antes que a la opinión de nadie.
  • Que esta sea la voz a la que respondes primero: 'Eres mío. Yo soy tuyo.'

Una práctica matutina

Cada mañana, antes de tocar el teléfono, di esto en voz alta. Tu cuerpo escucha tu voz más que tus pensamientos.

  • Soy elegido. (Efesios 1:4)
  • Estoy formado maravillosamente. (Salmo 139:14)
  • Soy amado con amor eterno. (Jeremías 31:3)
  • No estoy solo. (Deuteronomio 31:6)
  • Estoy en formación — y eso es obra santa.

Dilas en voz alta

"No tengo que ganar mi valor. Nací con él."
"La opinión de Dios sobre mí no cambia según mi desempeño."
"No soy lo que me pasó. Soy quien elijo llegar a ser."